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viernes, 30 de diciembre de 2011

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Mañana se acaba el año, y como todos los años por estas fechas, estamos pensando nuestros propósitos de Año Nuevo, que cumpliremos a rajatabla desde que nos despertemos resacosos el día 1 de enero, hasta que se nos olviden nuestras promesas, o decidamos que ya está bien de querer cambiar, y volvamos a nuestro antiguo ser...
'Empezar a entrenar en serio', dirán algunos. 'Dejar de fumar de una vez', dirán otros. Todos queremos ser mejores personas, mejores escaladores y mejores alpinistas, pero a la hora de la verdad, muy pocos tienen la fuerza de voluntad suficiente para cambiar esos pequeños (o grandes) detalles. Hay que ser muy constante y trabajar duro para conseguir esos propósitos de año nuevo, igual que lo hacemos cuando entrenamos para ese proyecto en la roca, o ese viaje a los Alpes, a Patagonia o donde sea. Y lo más importante, tiene que ser algo realista, alcanzable con esfuerzo por nuestra parte. Nadie nos va a dar las cosas hechas, tiene que ser uno mismo el que se esfuerce para conseguir lo que quiere. Pero si tenemos claro lo que queremos conseguir, sabemos qué hacer y cómo hacerlo, y trabajamos con constancia día a día, será cuestión de tiempo que se alcancen esos objetivos y cualquiera que nos planteemos.
El problema viene cuando perdemos la motivación al cabo de unas semanas, porque no estamos consiguiendo lo que queríamos o estamos tardando más tiempo del que habíamos previsto. Es entonces cuando abandonamos, volvemos a hacer lo de siempre y nos echamos a perder con los antiguos vicios y costumbres. Se trata de ser pacientes, a la vez que estamos trabajando en nuestros proyectos...
Bueno, espero que tengáis grandes proyectos para el nuevo año, que trabajéis para conseguirlos, y que no os echéis a perder con lo de siempre. Suerte, paciencia y buenas escaladas, feliz año nuevo, y todas esas cosas que se suelen decir en estos momentos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

1ª ESQUIADA DE LA TEMPORADA 2011/12

Carol subiendo por la pista de Trobaniello
¡Por fin! Parecía que este año no iban a llegar nunca las primeras nieves, viendo el otoño tan cálido y seco que tuvimos (yo estaba entrenando al sol en manga corta hasta hace cuatro días), pero este fin de semana ya hemos tenido la oportunidad para sacar las tablas y quitarles el polvo; ya era hora... Como era la primera salida de la temporada, y además hacía un buen rato que no esquiábamos, no queríamos meternos en complicaciones, así que hemos subido hasta el puertu Ventana (1586 m), entre Asturias y León, para darnos una vuelta tranquila y relajada con los esquís por la pista de Trobaniello, confiando en que habría nieve suficiente para deslizarnos, debido a su altitud y a la cota de nieve que daban en la méteo (a partir de 1000 m). Y no estábamos equivocados, hemos disfrutado de una jornada de esquí muy agradable...
Las perritas vienen a saludarme
El día estaba gris, y llovía en San Andrés. A medida que íbamos subiendo se empezaban a ver algunos prados nevados, y a partir de los 1000 metros, la nieve ya estuvo con nosotros hasta arriba del puerto. En la carretera había algunos tramos helados, sobre todo en las curvas, pero no hizo falta poner las cadenas. Al llegar al puertu Ventana, una fría ventisca soplaba desde el lado leonés, y el cielo continuaba gris; nos preparamos dentro del coche, y salimos corriendo hacia la pista. Al entrar en la pista, en el lado asturiano, el viento deja de soplar pero sigue nevando ligeramente, y no hace tanto frío. Aquí nos calzamos las tablas y comenzamos el paseo por la pista.
Mica llena de nieve
La pista de Trobaniello sale desde el lado asturiano del puertu Ventana, hacia la izquierda según se sube desde Teverga, y llega hasta la aldea quirosana de Bueida, después de recorrer 29 km atravesando el bosque. Aunque el desnivel acumulado de descenso es de más de 800 metros, el tramo de esta mañana no tenía desniveles importantes, ni de subida ni de bajada, y ha sido un paseo de 3 horas, con las perritas retozando en la nieve virgen. La pista pasa por delante de la entrada de una vieja mina abandonada, al poco de dejar el puertu Ventana, y más adelante junto a la ermita de Nuestra Señora de Trobaniello, para llegar a Bueida después de unas pronunciadas zetas, pero nosotros no llegamos ni siquiera hasta la ermita. A medio camino dimos la vuelta; tampoco hay que abusar, que es la primera salida... Al llegar de vuelta al puerto, el viento seguía soplando desde el lado leonés, así que hicimos lo mismo que al salir. Metimos las tablas y las mochilas en el coche de cualquier manera, nos metimos nosotros y nos cambiamos otra vez dentro del coche. Botas de travesía, guantes de gore y gafas de ventisca tiradas en los asientos traseros entre las perritas, que temblaban de frío antes de poner en marcha la calefacción. Al final, con el mal tiempo que daban, pudimos aprovechar algo el día estrenando la temporada de esquí.
Carol y yo, pasando frío

martes, 6 de diciembre de 2011

TRICAMS O PATAS DE CABRA

Tricams anodizados con cinta de dyneema
Las patas de cabra, ¡qué invento! A muchos no les gustan las patas de cabra, les parecen 'cachivaches inútiles'; pero a otros (entre los que me incluyo), les parecen dispositivos tan fiables como un friend, más polivalentes y ligeros. A primera vista, y comparándolos con los friends de la era espacial que están apareciendo últimamente, pueden parecer artilugios arcaicos, difíciles de manipular, que sólo van a añadir peso. Al contrario, es un tipo de protección muy versátil, y más ligero que un friend de tamaño equivalente.
Las patas de cabra son piezas metálicas unidas a un anillo cosido de cinta, como los excéntricos y algunos fisureros de tallas grandes, pero a diferencia de los empotradores pasivos, pueden trabajar como un fisurero o como un friend dependiendo de cómo se coloque. Esto se debe a su diseño, que se basa en dos raíles curvos paralelos en una cara del empotrador, y un pico en la cara opuesta, como un pivote, con la cinta cosida alrededor de un eje transversal en la base de la pieza. Al cargar la cinta en la dirección de la caída, ésta rota sobre su eje, la pieza pivota sobre el pico, y se produce el efecto leva con los raíles. Si cogemos una pata de cabra en las manos, entenderemos el funcionamiento.
Tricam trabajando en fisura abierta hacia abajo
Tricam trabajando en fisura horizontal















Las patas de cabra tienen dos posiciones de trabajo, como empotrador pasivo o como leva; en la primera, la pieza se alinea con la cinta, como un fisurero de cable, y se empotra sin más. En la segunda, la cinta pasa entre los dos raíles, apoyando éstos en un lado de la fisura y el pico en el lado opuesto. El pico puede apoyarse en pequeños agujeros o rugosidades dentro de la fisura, para darle un poco más de estabilidad. Para terminar, como con otros tipos de protección, hay que darle un tirón al tricam en la dirección estimada de la caída, para asentarlo en la fisura, y ponerle una cinta larga para transmitir menos vibraciones al seguro y evitar moverlo.
Tricam en fisura vertical
Los tricams se pueden colocar en fisuras paralelas como los friends, en fisuras que se estrechan hacia abajo (en cuello de botella) como los fisureros, e incluso en fisuras que se abren ligeramente hacia abajo. Pero su ventaja principal es que trabajan mejor que los friends en fisuras horizontales: en caso de caída, es una cinta en vez de un cable lo que va a apoyar en el borde de la fisura. En esta situación, los raíles deben colocarse en la pared inferior de la fisura, para aumentar la estabilidad del emplazamiento. Se podría poner al revés, con el pico hacia abajo, para que la cinta quede más alejada del borde. Si la fisura tiene los bordes afilados, es mejor colocarlo así, pero hay que tener cuidado porque la pieza será más inestable. También son muy útiles en agujeros, donde no entra ningún otro seguro. En rocas blandas (tipo arenisca), el pico se clava literalmente en la roca, aumentando la estabilidad del emplazamiento; pero atención, habrá que poner la pieza lo más adentro posible en la fisura.
Tricam del 0'5, demasiado pequeño para esta fisura. Es bastante estable si lo cargamos hacia abajo, pero un tirón lateral lo sacará de su emplazamiento. Habrá que asentarlo bien con un tirón fuerte, y ponerle una cinta larga para evitar que los movimientos de la cuerda lo saquen de su sitio.
Misma fisura, tricam más grande trabajando como fisurero pasivo. Hay más superficie de contacto, así que es más estable, aunque un tirón hacia afuera aún podría arrancarlo. Mejor colocarlo más al fondo de la fisura.
Sólida reuión con un tricam del 4 (izq) y un friend del 2 (der)
Una pata de cabra es más ligera, más estable, más versátil y más barata que un friend de tamaño equivalente, pero es algo más complicada de colocar. Por eso, conviene practicar su colocación en bloques a nivel del suelo. También debido a esta relativa dificultad de colocación, podemos reservarlas para las reuniones, y dejar los friends (más rápidos y fáciles de colocar) para proteger los largos. Además, al ser más ligeras podemos ahorrar algo de peso con ellas si hacemos vías que requieran mucho material, o tenemos que repetir alguna talla de friend.
Las patas de cabra están disponibles en 11 tamaños, desde el 0'5 hasta el 8. Las tallas más pequeñas (del 0'5 al 2) están anodizadas y llevan cinta de dyneema (las mías llevan todas cinta de poliamida y no están anodizadas), y son más estables que las grandes. Y como dije más arriba, son mucho más baratas que los friends. Personalmente, creo que es más recomendable para los principiantes empezar con lo básico antes de probar los friends. Yo empecé con un juego de fisureros, 3 excéntricos, 2 friends (uno de ellos de vástago rígido) y una pata de cabra, y su funcionamiento me fascinó tanto, que tuve que completar el juego con 6 tallas más, antes incluso de tener un juego completo de friends.
Colocando una pata de cabra
Según mi propia experiencia, en caliza suelen trabajar mejor que los friends, en todo tipo de fisuras verticales, diagonales u horizontales, como empotrador o con efecto leva, así que uso un juego de tricams (0'5, 1, 1'5, 2'5, 4, 5 y 6) y completo la protección con un buen juego de fisureros y 3 ó 4 friends. En granito no he notado mucha diferencia, y como llevo 8 ó 10 friends, las prefiero para las reuniones, dejando los friends para los pasos duros. Aun así, llevo 3 ó 4 patas de cabra para complementar, y el mismo juego de fisureros. También depende del tipo de vía, para fisuras anchas siempre llevo los 3 tricams más grandes, y para fisuras finas o escalada artificial los dejo en casa, porque el tricam más pequeño tiene un perfil demasiado ancho para fisuras ciegas o poco profundas. Los he usado mucho, sobre todo en granito, y últimamente también en cuarcita y caliza. Independientemente del tipo de roca, es un dispositivo que me da mucha confianza, en algunas ocasiones más que un friend; su versatilidad y ligereza hacen que siempre las lleve en el arnés... Para alpinismo no suelo llevarlas, aunque el otro día descubrí que funcionan bastante mejor que un friend en roca mojada (o al menos eso me pareció...). Ya lo probaré este invierno...
Tricam del 0'5 en fisura poco profunda.
Quizá fuera mejor colocar un fisurero...
Como con otros seguros, es aconsejable aprender su uso en el suelo, y practicar mucho en bloques y en fisuras verticales en artificial: si nos vamos a colgar del seguro que estamos colocando, pondremos más cuidado para que aguante...


Para saber más:
-Material para roca y hielo. C. Soles. Ed. Desnivel
-Anclajes de escalada. J. Long. Ed. Desnivel