Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de febrero de 2012

LA NIEVE Y LOS ALUDES

Bueno, parece que ya llegó el invierno de verdad. Ya era hora... Estos días, con las cotas de nieve tan bajas que estamos teniendo (¿nieve en Barcelona o San Sebastián?), nos dejarán un buen paquete en las montañas. Como ya llevamos cierto 'retraso' con las nevadas, estamos todos un poco impacientes por pisar nieve, foquear y hacer actividad invernal. Pues precisamente estos días, justo después de las nevadas, es cuando hay más riesgo de aludes. De hecho, el pasado fin de semana, había riesgo 3 en el Pirineo (Y seguramente para este, el riesgo sea mayor). Es un riesgo moderado, pero quizá sea el más peligroso de los 5 niveles en que se divide la escala europea de riesgo de aludes: Con riesgo 4 ó 5, la gente no se arriesga y se queda en casa, o se van a hacer deportiva. Con riesgo 3, es más habitual que salgamos, pensando que no va a pasar nada (Qué optimismo el de los alpinistas...). En esta situación, la montaña está bastante cargada y el manto apenas estabilizado. Como no ha habido tiempo para que se estabilice (es el caso de esta semana), es aún más inestable. Hay que recordar que las posibilidades de que se desencadene un alud son mayores justo después de fuertes nevadas acompañadas de viento, en las laderas propicias en cuanto a altitud y orientación; para saber las inclinaciones y orientaciones críticas que  hay que consultar los boletines para la zona en cuestión. Para eso, podemos mirar en la web www.aemet.es, o buscar otras páginas en internet (en casi cualquier foro encontraremos algún enlace útil).
Probablemente, lo mejor para este fin de semana sea quedarse en casa, dar un paseo por el valle o ir a cualquier escuela a hacer deportiva. Pero como somos unos inconscientes impacientes (yo también), más de uno va a salir a la nieve, y muchos se arriesgarán sin necesidad. De hecho, mañana tengo planeada una salida por la recién nevada Sierra del Aramo con Carol y las perritas. Ya contaré...
Para los impacientes, será mejor esperar unos días a que se estabilice la nieve...

miércoles, 25 de enero de 2012

RAPELAR CON SEGURIDAD

Una maniobra tan simple como peligrosa, rapelar, es causa de muchos accidentes y muchas muertes fácilmente evitables. Tan sencillo como hacer un nudo prusik o machard, o usar un Shunt, y anudar los extremos de las cuerdas (entre sí o independientemente, ahora veremos pros y contras) para no salirnos de ellas si perdemos el control del rápel (si nos cae una piedra en la cabeza y quedamos inconscientes, por ejemplo).
Rapelando de cualquier manera en Pedriza
No voy a hablar aquí de la técnica del rápel, ese no es el objetivo del post; doy por hecho que sabemos rapelar. Sólo quiero comentar ciertos detalles que se pasan por alto: En primer lugar, los nudos en los extremos de las cuerdas. Al hacer rápeles desconocidos, es decir, cuando no sabemos si las cuerdas llegarán a la siguiente instalación o al suelo, no está de más anudar los cabos de las cuerdas. Así, en caso de que los cabos no tengan la misma longitud (algo más frecuente de lo que se pueda pensar), no nos saldremos de las cuerdas. Pero hay que tener la precaución de deshacerlos para poder recuperarlas. Si no se hace así, el nudo se trabará en la instalación superior, y habrá que subir (escalando o remontando la cuerda) para deshacer el nudo, volver a rapelar el largo y recuperar la cuerda. ¿Y cómo es mejor anudarlas, ambos cabos juntos o cada una independiente de la otra? Si las atamos juntas, el nudo resultante es más voluminoso, pero las cuerdas se rizarán diabólicamente. Si anudamos cada una por separado, el nudo no es tan voluminoso, pero cada cabo queda libre para girar durante el rápel, evitando los rizos. Un nudo de ocho por seno o un pescador doble son los más adecuados para estos menesteres.
Rapelando sin prusik en la Aguja del Pillo (Teverga)
Más cosas: un autobloqueante debería ser poco menos que imprescindible en casi cualquier rápel. Si necesitamos tener ambas manos libres porque la cuerda se ha enganchado en la roca o se ha formado un ovillo con el viento, si nos cae una piedra en la cabeza (o el ocho del compañero que espera más arriba) y quedamos inconscientes, o si perdemos el control del rápel por cualquier causa (nos pica una abeja, ¡o una oveja!), un nudo autobloqueante anclado al anillo ventral del arnés, que vaya hasta la cuerda (o un aparato autobloqueante como el Shunt de Petzl) evitará que sigamos descendiendo sin freno hacia la muerte. Y aquí hay otra polémica: ¿prusik por encima o por debajo del descensor? Lo que se suele aconsejar (preguntadle a Tino...) es que el autobloqueante vaya por debajo del descensor, para que no quede fuera de nuestro alcance en caso de quedar colgados de él. Bueno, yo he hecho algunos experimentos con el prusik por debajo, y el descensor acaba empujando SIEMPRE al nudo, y deslizándolo hacia abajo, por mucho que esté bloqueando la cuerda. La conclusión (para mí), es que el autobloqueante debe ir por encima del descensor, y no debe usarse un anillo de cordino excesivamente largo. ¿Cuánto es excesivamente largo? Yo uso un anillo construido a partir de un cordino de 6 mm y unos 50-60 cm de largo, con un pescador doble, hago un prusik con 2 vueltas (ya sé que es mejor el machard, pero es más engorroso de hacer con un anillo tan corto), anclo el anillo al aparato descensor con un mosquetón de seguro, y nunca se me ha quedado fuera del alcance. Debo decir que tengo los brazos largos, y también he de confesar que no siempre uso el prusik (Sí, yo también)...
Nudo autobloqueante anclado al descensor,
y por encima de éste
Otro detalle a tener en cuenta, aunque ya no influye necesariamente en la seguridad, pero sí en la maniobrabilidad: a la hora de rapelar, lo habitual es llevar ambos cabos (o ambas cuerdas) en el lado de la mano de frenado; es decir, a la derecha si somos diestros y a la izquierda si somos zurdos. Esto no es incorrecto, pero hay un pequeño truco que nos ayudará a ir separando las cuerdas a medida que rapelamos: si en lugar de llevar los dos cabos en el mismo lado, metemos una pierna entre ambos cabos, las cuerdas se irán separando sin necesidad de manipularlas. Hay que decir que esto no siempre funciona, y si el viento ha enmarañado las cuerdas, habrá que pararse a desenrollarlas...

Para saber más:
-Seguridad y riesgo, vol. 1 y 2. P. Schubert. Ed. Desnivel
-Prevención, seguridad y autorrescate. M. Murcia. Ed. Desnivel
-Montañismo. La libertad de las cimas. VV. AA. Ed. Desnivel


Rapelando sin prusik, con la pierna derecha separando las cuerdas

sábado, 28 de agosto de 2010

AUTOASEGURARSE A LA REUNIÓN

Esta es una de las maniobras básicas de seguridad, pero gran parte de los escaladores no saben hacerlo. De entrada, muchos confunden términos: La línea de vida NO se utiliza en escalada, sino en trabajos verticales. En escalada, se llama cabo de anclaje, autoseguro o autoaseguramiento al sistema que se usa para mantenernos unidos a una reunión o tinglado de rápel. Este sistema debe cumplir unos requisitos para ser suficientemente seguro.
-El autoseguro debe unir el anillo ventral del arnés con el punto central de la reunión. Podemos usar la propia cuerda, un anillo de cinta cosida o anudada, un anillo de cordino, una cinta probadora (daisy chain) o un cordino en simple con una placa autoblocante (Slyde de Kong, o similar). La mejor opción es usar la cuerda, excepto en deportiva o al montar un rápel, donde necesitaremos un cabo de anclaje. Si usamos la cuerda, podemos reforzar el autoseguro con otro cabo al seguro más resistente de la reunión.
-Para unir el cabo al arnés, lo haremos mediante un nudo de alondra, si se trata de un anillo (de cinta o de cordino) o de una daisy chain. Si usamos un cordino en simple con una placa autoblocante, haremos un ocho doble por chicote a cintura y perneras (igual que si nos encordamos).
Cómo unir la daisy chain al arnés
-Para unir el cabo a la reunión, usaremos SIEMPRE un mosquetón de seguro, mejor si es HMS. Yo personalmente, uso un HMS automático de buen tamaño, con sistema adicional de seguridad para evitar aperturas involuntarias.
-Si usamos una cinta probadora, dejaremos fijo el mosquetón del extremo y pondremos otro mosquetón de seguro en el anillo ventral para chapar los bucles de la daisy. Mucha atención, sólo debemos chapar un bucle de la cinta, si chapamos dos a la vez, la costura entre los bucles puede romperse bajo una carga relativamente baja, y deshacerse el autoaseguramiento.
-JAMÁS usaremos cintas exprés, cadenas de mosquetones o mosquetones sin seguro para anclarnos a la reunión. Hay un riesgo bastante elevado de que se abran o se salgan del anclaje.
-Si utilizamos cordino en simple con placa autoblocante, que sea de 7-8 mm. Con este diámetro ya obtenemos suficiente resistencia (alrededor de 1000 kg de carga de rotura el de 7 mm, y unos 1300 kg el de 8 mm; el doble si lo usamos en anillo).
-Mucho cuidado con escalar por encima del punto de anclaje estando asegurados. En caso de caída, si nuestro cabo es estático (cintas y cordinos de poliamida y dyneema) puede romperse.

Para saber más:
-Seguridad. Comissione Tecnica Nazionale de Italia. Ed. Desnivel
-Seguridad y riesgo. Pit Schubert. Ed. Desnivel