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viernes, 27 de diciembre de 2013

LA NORTE DEL TORRES


El pico Torres, con la arista este
El sábado 14 de diciembre estrenamos la temporada invernal en la cara norte del pico Torres. Con la méteo favorable, nos dimos el madrugón, fuimos hasta el puerto de San Isidro, y alrededor de las 7 estábamos ya en marcha. Dos horas después alcanzamos el collado de la Ventana, y nos asomamos a la cara norte, donde nos recibió una ventolera bastante intensa. Pensábamos hacer la Norte Directa, pero viendo el estado del resalte rocoso a mitad de la vía, decidimos cambiar el objetivo por la cara norte de la Arista E, una vía algo más asequible. A pesar de llevar cuerdas y demás, empezamos a escalar a pelo por palas de 45 grados, con la nieve bastante dura, hasta el resalte central que atraviesa toda la pared, donde tuve un primer momento de tensión. Allí estuve un buen rato dando patadas a la nieve y buscando un buen anclaje para los piolets, de vez en cuando miraba hacia abajo y veía la caída por toda la cara norte, unos 150 ó 200 metros, hasta la base de la montaña, rodando por la nieve dura sin poder pararme. Esto sólo le añadía más tensión al momento, y no podía pensar en otra cosa. Al fin, después de un buen rato, pude anclar uno de los piolets decentemente y superar el resalte.
Superando uno de los resaltes

A partir de ahí, fuimos buscando el mejor camino, esquivando los resaltes a derecha e izquierda, con la nieve bastante dura y el  furioso viento que intentaba tirarnos cada vez que nos acercábamos al filo de la arista E. Así, fuimos superando resaltes y palas de nieve dura hasta el hombro E, donde confluyen la vía normal, los corredores de la cara E y la arista Este. A partir de allí, hay que hacer una travesía por la cara norte, con la nieve durísima en la que apenas mordían los crampones, y bastante tensión a causa de esto; un resbalón nos haría caer muchísimos metros por la cara N, casi sin posibilidad de detención debido al hielo y la nieve tan dura.
Avanzando con esfuerzo por la arista Este
Al llegar a la arista cimera, el viento era mucho más intenso, y tuve que avanzar casi a cuatro patas hasta el vértice geodésico donde me esperaba Carol, sentada sobre la nieve. Al llegar a la cima, le di un beso a Carol, y salimos pitando de allí, también a cuatro patas. La travesía por la helada cara Norte, ahora en descenso, se me hizo algo más dura que al subir, pero en un momento estábamos en el hombro Este, bajando por la canal de la vía Normal, a la que le estaba dando el sol desde el alba, y nos hundíamos hasta el tobillo. Unos minutos más tarde, ya que bajamos deslizándonos por la nieve, llegamos a la majada del Torres, y ya sin problemas alcanzamos el puerto de San Isidro 7 horas después de empezar la actividad.
Y al bajar de la cima, con la arista al fondo


martes, 27 de agosto de 2013

NUEVA APERTURA EN VALLE DE LAGO (SOMIEDO - ASTURIAS) - EXTINCIÓN INMEDIATA, 6a

Preparando la cuerda a la entrada de la fisura
Somiedo es un Parque Natural asturiano, cuyo PRUG es bastante restrictivo. A pesar de no haberlo leído entero (imaginad lo entretenido que resulta un texto de este tipo), sé algunas cosas. Dentro de los límites del Parque hay algunas áreas donde el acceso a pie está prohibido; después de leer esto, podríamos deducir que la escalada también está prohibida, y de hecho, la creencia popular es que no se puede escalar en Somiedo. Pero en el PRUG se lee lo siguiente:
"[...] Dado que las actividades de escalada pueden producir problemas para la conservación de ciertas especies, estarán prohibidas en los roquedos que sirvan como lugares de cría o reposo a rapaces u otras aves (Art. 3.10, Uso público, interpretación y educación ambiental)". No especifica nada más, y en cualquier caso, como se ve en el título del post, estoy hablando de una posible apertura (únicamente se usaron seguros recuperables) en una pequeña escuela deportiva ya existente en el pueblo de Valle de Lago.
En definitiva, y para no enrollarme, hace poco estuve escalando en esta escuela con Carol. El sector donde escalamos está justo al lado de la carretera y tiene 3 vías equipadas. De una visita anterior, ya tenía vista una fisura medio en diagonal, medio en travesía de izquierda a derecha, totalmente limpia, y le había comentado a Carol que había que volver allí con una ristra de friends y probarla. Fue pasando el tiempo hasta que volvimos a Somiedo con intención de escalar, y fuimos directamente al sector en cuestión para calentar en las vías existentes y entrarle a la fisura.
Apretando el culo en los primeros metros
El caso es que la placa que hay por debajo de la fisura estaba recubierta de polvillo de roca, lo que hacía que las suelas resbalasen bastante. Metí dos friends casi desde el suelo y los triangulé, y encontré los dos emplazamientos siguientes: uno para un fisurero del 6 que tranquilamente podría aguantar nuestro Citroën Saxo colgando de él, y otro para un Camalot del 3. Hasta ahí llegué sin pena ni gloria, limpiando la arenilla de la placa con la mano, y siendo bien consciente de que aquello no era IV ni V... A partir de ahí, tenía que estirarme a un agarre pinchudo, aguantar los pinchos en la mano y meter un friend muy grande (Wild Country #5). Conseguí meterlo y pasar la cuerda, pero en el siguiente paso resbalé con la arenilla y caí 30 cm sobre el friend. Desde ahí limpié algo más de polvillo, buscando pequeños apoyos en la placa para poder subir en bavaresa, hice un par de intentos sin mucha convicción, y me bajé. Tengo la suerte de escalar al mismo nivel con una compañera totalmente complementaria a mí: cuando yo no puedo (física o psicológicamente), ella está allí, y viceversa. Y ese día, ella estaba allí.
Metiendo el siguiente friend
Hace años tuve un compañero de cordada (José Peña, quizá algunos lo conozcáis) que solía decir: "Para escalar hace falta algo que no se compra en las tiendas; pa' escalar hacen falta HUEVOS". Bueno, pues si hay algo que tenga Carol, son esos HUEVOS. Se colgó el material del arnés y entró a la fisura. Llegó hasta donde me había bajado, aparentemente sin mucho esfuerzo, y desde ahí empezó a resoplar, deseando meter otro cacharro cuanto antes. De hecho, también resbaló un par de veces con el polvillo de roca sin mayores consecuencias. Metió otro par de Camalots y varias patas de cabra de buen tamaño, mientras avanzaba poco a poco, con bastante tensión y esfuerzo, y sin parar de soltar por la boca (en esta cordada tenemos la boca muy sucia...). En un momento dado, tuvo que subir los pies hacia la fisura y empotrar la rodilla porque no encontraba apoyos en la placa. 2 ó 3 metros más adelante, cuando ya empezaba a dejar de verla detrás de la curva de la pared, la oí gritar que estaba en un tramo más fácil y que veía el descuelgue de la primera vía. Ya que hay vías equipadas en la pared, nuestra idea era aprovecharlo y llegar hasta el descuelgue de la primera vía de la izquierda, pero seguramente se podría montar una reunión con friends antes del descuelgue y hacer un segundo largo más corto y fácil que la fisura para salir por arriba (se puede bajar andando hasta el pie del risco).
Carol empotrando la rodilla
Cuando me llegó el turno de escalar, estaba un poco tenso; volví a subir hasta donde había llegado, empotrando los puños y recuperando el material, y volví a resbalarme donde lo había hecho antes. Como soy más alto que Carol, no me hizo falta subir los pies ni empotrar la rodilla, y pude usar algunos apoyos que ella no alcanzaba. El tramo más duro (los primeros 18 ó 20 metros) me resultó más difícil de lo esperado, y debo reconocer que pasé miedo en ese tramo. Pero afortunadamente, no ese miedo que te paraliza y te bloquea (como aquí), sino el que te impulsa a actuar. Apretando el culo conseguí llegar al tramo fácil (una placa de agujeros que no sería ni IV), donde pude respirar y calmarme: ya veía a Carol asegurándome en la reunión. Llegué hasta ella y rapelamos.
No encontramos nada en la fisura, ni rastros de paso ni material abandonado, y debido a la mentalidad generalizada del escalador asturiano (según la cual TODO debe estar equipado, aunque se pueda proteger con friends...), dimos por hecho que estábamos abriendo. Días después, Miguel Ángel Adrados me dijo que seguramente la fisura estaba sin escalar. En cualquier caso, si alguien tiene alguna información al respecto, repeticiones o lo que sea, agradecería que me la enviase.
El sector de la fuente con la fisura
La vía se abrió el 12 de agosto de 2013, la bautizamos como "Extinción Inmediata", y la graduamos de 6a; son unos 30 metros, y utilizamos un juego de fisureros, friends del 0 al 2 y uno del 5, Camalots del 0'75 al 3 y varias patas de cabra grandes, pero se podría hacer sólo con friends del 0 al 5, tamaños medianos repetidos.