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sábado, 7 de enero de 2012

NO A LAS CLECAS

Las clecas son esas pequeñas (y no tan pequeñas) marcas que se hacen en la roca con tiza o magnesio, para señalar donde están los agarres o apoyos, y así 'facilitarnos' los encadenes. Por mi parte, creo que sólo nos embrutecen más, ya que así evitamos tener que pensar dónde está el siguiente agarre o cómo será el próximo movimiento. Sí pueden tener cierta utilidad en determinados casos ensayando vías con agarres fuera de la vista, pero su uso indiscriminado sólo servirá para anular los cerebros pensantes de los escaladores, además de producir un impacto visual negativo en las zonas más visitadas (ya de por sí manchadas de magnesio). Ya habréis visto la imagen de la columna de la izquierda, pero quizá no conozcáis el mensaje que la acompaña. Esto lo encontré hace tiempo en 8a.nu; ya había visto la imagen en otras webs, pero no el manifiesto, no os lo perdáis:


NO A LAS CLECAS
Manifiesto en contra de las clecas

La proliferación de las clecas en vías de escalada y bloques al aire libre está desvirtuando por completo algunos estilos de escalada. Se pierden alicientes y capacidad de aprendizaje, y se esfuman algunas motivaciones, ya que desaparece el reto de descubrir los misterios que esconde la roca. A ello se suma el impacto visual que producen, lo que ha dado lugar a que se prohíba su uso en algunos espacios naturales.

¿Qué será del reto de tener que descubrir las presas en la roca y descifrar la secuencia de movimientos cuando escalamos a vista?
Ya sólo con el magnesio que se queda en los cantos se desvirtúa la escalada a vista. Necesitamos pensar menos y actuamos como autómatas ante el estímulo de la manchas blancas. Con las clecas, esta automatización se magnifica, no hace falta saber "leer" la roca, sólo queda seguir las marcas que recorren la pared. El tener que descubrir e interpretar las formas de la roca, el saber si hemos elegido bien o mal el recorrido, ya no tendrá aliciente y la roca natural se parecerá más a un rocódromo. La escalada a vista, y el aprendizaje que ello conlleva, ya no tendrán ningún sentido y perderemos un estilo de escalada que para muchos de nosotros es una parte esencial de este deporte.

¿Qué será del reto de tener que memorizar las presas y visualizar los movimientos en una escalada ensayada?
 Las clecas nos 'ayudan' (¿idiotizan?) cuando ensayamos una vía de escalada, ya no hace falta memorizar las presas ni los apoyos de los pies, y la visualización de los movimientos no es tan importante. De nuevo progresaremos por la roca cual autómatas, siguiendo la línea discontinua de rayas y puntos blancos. Memorizar y visualizar, partes indisociables de la escalada ensayada, o eso creíamos algunos antes de que aparecieran las clecas.
Las clecas nos afectan a todos, y condicionan la manera en la que escalamos, el estilo y nuestra conducta en la escalada. Por eso hacemos una campaña en contra de las clecas.
Os pedimos que os unáis a ella y difundáis este mensaje. Participa de forma activa y borra las clecas con tu cepillo (que sea blando y que no dañe la roca). Si las utilizas, olvídate de ellas y respeta a los demás, saldrás ganando y todos podremos seguir aprendiendo. Algún día volveremos a disfrutar de la escalada a vista, de la memorización y la visualización.
Lo conseguiremos.
EJERCITA TU MEMORIA: NO A LAS CLECAS!!

martes, 3 de enero de 2012

EL PIOLET-SOMIER

De piedra me quedé al leer esto en Desnivel.com. La noticia es algo antigua (17 de noviembre de 2011), pero no tiene desperdicio:
"Un escalador de nacionalidad italiana fue rescatado por el Servicio de Montaña de la Guardia Civil después de que quedara atrapado a unos 2.800 metros de altitud en una de las laderas del Mulhacén en Sierra Nevada, en el paraje conocido como Chorreras de la Mosca (...)"
"Ayer era una cama" (Foto Nevasport)
Imagino que muchos ya lo habréis leído por ahí, una persona (inexperta y temeraria, por lo visto) se enrisca en una montaña, con una vestimenta y un equipo del todo inapropiado (iba en chándal, sin crampones, y con la 'herramienta' que aparece en la foto...), y llama al 112 para que vayan a rescatarle. El sujeto en cuestión entró en el foro días después, para contar la experiencia en primera persona, lo cual me parece muy valiente por su parte... Afortunadamente, no pasó nada, y el protagonista puede contarlo.
Después de leerlo en Desnivel, estuve buscando en  Nevasport y en Foropicos. Aunque en ambos foros se trata el tema como si fuera un chascarrillo, en Nevasport se habla con algo más de rigor; no me gustó nada la frivolidad con que se trata en Foropicos, no creo que sea un tema frívolo como para bromear con él. Así nos va, frivolizando sobre los accidentes, los muertos o cualquier otra cosa...
Y ya que sale el tema, también hablaré de ello: preguntando en Foropicos por los cursos de la Federación Asturiana de Montañismo (por motivos que no vienen a cuento, ya que soy Guía Acompañante), las respuestas que obtuve me dejaron picueto: los montañeros veteranos no le ven ninguna utilidad a los cursos técnicos impartidos por profesionales; de hecho, me aconsejaban arrimarme a avezados montañeros, cuya experiencia y conocimientos son, cuando menos cuestionables, ya que según ellos 'en ningún curso te van a enseñar nada; donde se aprende es metiéndose en marrones...'. Esta actitud, junto a la manía de pensar que uno mismo puede fabricarse su propio material (pues así lo hacían antes, ¿no?), me parece muy peligrosa.
Lo plantearé de otro modo: el que más y el que menos sabe nadar. ¿Cuántos de vosotros habéis aprendido a nadar por vuestra cuenta? Es decir, tirándose al agua sin tener ni puta idea, sin un apoyo ni un consejo de alguien que se dedique a ello profesionalmente. Seguramente, la gente de mi edad (cumpliré 34 en 3 semanas) y más jóvenes, e incluso mayores que yo, han aprendido yendo a cursillos, empezando desde cero y progresando con esfuerzo y dedicación (o sin ellos). Pero a nadie se le ocurre ir a lo loco, meterse en lo más hondo y esperar aprender así.
¿Por qué seguimos siendo tan reacios a recibir formación específica de un profesional, y nos fiamos tan alegremente de nuestro amiguete (en el mejor de los casos), o de un fulano al que no conocemos de nada (o de un foro, que para el caso es lo mismo),  pero que nos jura haber escalao la Oeste del Naranco? En los países del arco alpino, es habitual contratar los servicios de un guía profesional para realizar actividades que se salen de lo normal, o para recibir instrucción específica en otras técnicas que no se dominan.
¿Por qué seguimos pensando que uno sabe más que un profesional, o que ese profesional no nos va a enseñar nada? Así nos luce el pelo, frivolizando sobre los accidentes en montaña, y dándole más trabajo a la Guardia Civil y a los Bomberos. No se federa ni Dios, y encima nos quejamos porque quieren cobrar los rescates en montaña. Así, cosas como el piolet-somier no deberían sorprendernos...
En fin, como en otros aspectos de la vida, tenemos lo que nos merecemos. Ni más ni menos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Mañana se acaba el año, y como todos los años por estas fechas, estamos pensando nuestros propósitos de Año Nuevo, que cumpliremos a rajatabla desde que nos despertemos resacosos el día 1 de enero, hasta que se nos olviden nuestras promesas, o decidamos que ya está bien de querer cambiar, y volvamos a nuestro antiguo ser...
'Empezar a entrenar en serio', dirán algunos. 'Dejar de fumar de una vez', dirán otros. Todos queremos ser mejores personas, mejores escaladores y mejores alpinistas, pero a la hora de la verdad, muy pocos tienen la fuerza de voluntad suficiente para cambiar esos pequeños (o grandes) detalles. Hay que ser muy constante y trabajar duro para conseguir esos propósitos de año nuevo, igual que lo hacemos cuando entrenamos para ese proyecto en la roca, o ese viaje a los Alpes, a Patagonia o donde sea. Y lo más importante, tiene que ser algo realista, alcanzable con esfuerzo por nuestra parte. Nadie nos va a dar las cosas hechas, tiene que ser uno mismo el que se esfuerce para conseguir lo que quiere. Pero si tenemos claro lo que queremos conseguir, sabemos qué hacer y cómo hacerlo, y trabajamos con constancia día a día, será cuestión de tiempo que se alcancen esos objetivos y cualquiera que nos planteemos.
El problema viene cuando perdemos la motivación al cabo de unas semanas, porque no estamos consiguiendo lo que queríamos o estamos tardando más tiempo del que habíamos previsto. Es entonces cuando abandonamos, volvemos a hacer lo de siempre y nos echamos a perder con los antiguos vicios y costumbres. Se trata de ser pacientes, a la vez que estamos trabajando en nuestros proyectos...
Bueno, espero que tengáis grandes proyectos para el nuevo año, que trabajéis para conseguirlos, y que no os echéis a perder con lo de siempre. Suerte, paciencia y buenas escaladas, feliz año nuevo, y todas esas cosas que se suelen decir en estos momentos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

1ª ESQUIADA DE LA TEMPORADA 2011/12

Carol subiendo por la pista de Trobaniello
¡Por fin! Parecía que este año no iban a llegar nunca las primeras nieves, viendo el otoño tan cálido y seco que tuvimos (yo estaba entrenando al sol en manga corta hasta hace cuatro días), pero este fin de semana ya hemos tenido la oportunidad para sacar las tablas y quitarles el polvo; ya era hora... Como era la primera salida de la temporada, y además hacía un buen rato que no esquiábamos, no queríamos meternos en complicaciones, así que hemos subido hasta el puertu Ventana (1586 m), entre Asturias y León, para darnos una vuelta tranquila y relajada con los esquís por la pista de Trobaniello, confiando en que habría nieve suficiente para deslizarnos, debido a su altitud y a la cota de nieve que daban en la méteo (a partir de 1000 m). Y no estábamos equivocados, hemos disfrutado de una jornada de esquí muy agradable...
Las perritas vienen a saludarme
El día estaba gris, y llovía en San Andrés. A medida que íbamos subiendo se empezaban a ver algunos prados nevados, y a partir de los 1000 metros, la nieve ya estuvo con nosotros hasta arriba del puerto. En la carretera había algunos tramos helados, sobre todo en las curvas, pero no hizo falta poner las cadenas. Al llegar al puertu Ventana, una fría ventisca soplaba desde el lado leonés, y el cielo continuaba gris; nos preparamos dentro del coche, y salimos corriendo hacia la pista. Al entrar en la pista, en el lado asturiano, el viento deja de soplar pero sigue nevando ligeramente, y no hace tanto frío. Aquí nos calzamos las tablas y comenzamos el paseo por la pista.
Mica llena de nieve
La pista de Trobaniello sale desde el lado asturiano del puertu Ventana, hacia la izquierda según se sube desde Teverga, y llega hasta la aldea quirosana de Bueida, después de recorrer 29 km atravesando el bosque. Aunque el desnivel acumulado de descenso es de más de 800 metros, el tramo de esta mañana no tenía desniveles importantes, ni de subida ni de bajada, y ha sido un paseo de 3 horas, con las perritas retozando en la nieve virgen. La pista pasa por delante de la entrada de una vieja mina abandonada, al poco de dejar el puertu Ventana, y más adelante junto a la ermita de Nuestra Señora de Trobaniello, para llegar a Bueida después de unas pronunciadas zetas, pero nosotros no llegamos ni siquiera hasta la ermita. A medio camino dimos la vuelta; tampoco hay que abusar, que es la primera salida... Al llegar de vuelta al puerto, el viento seguía soplando desde el lado leonés, así que hicimos lo mismo que al salir. Metimos las tablas y las mochilas en el coche de cualquier manera, nos metimos nosotros y nos cambiamos otra vez dentro del coche. Botas de travesía, guantes de gore y gafas de ventisca tiradas en los asientos traseros entre las perritas, que temblaban de frío antes de poner en marcha la calefacción. Al final, con el mal tiempo que daban, pudimos aprovechar algo el día estrenando la temporada de esquí.

martes, 6 de diciembre de 2011

TRICAMS O PATAS DE CABRA

Tricams anodizados con cinta de dyneema
Las patas de cabra, ¡qué invento! A muchos no les gustan las patas de cabra, les parecen 'cachivaches inútiles'; pero a otros (entre los que me incluyo), les parecen dispositivos tan fiables como un friend, más polivalentes y ligeros. A primera vista, y comparándolos con los friends de la era espacial que están apareciendo últimamente, pueden parecer artilugios arcaicos, difíciles de manipular, que sólo van a añadir peso. Al contrario, es un tipo de protección muy versátil, y más ligero que un friend de tamaño equivalente.
Las patas de cabra son piezas metálicas unidas a un anillo cosido de cinta, como los excéntricos y algunos fisureros de tallas grandes, pero a diferencia de los empotradores pasivos, pueden trabajar como un fisurero o como un friend dependiendo de cómo se coloque. Esto se debe a su diseño, que se basa en dos raíles curvos paralelos en una cara del empotrador, y un pico en la cara opuesta, como un pivote, con la cinta cosida alrededor de un eje transversal en la base de la pieza. Al cargar la cinta en la dirección de la caída, ésta rota sobre su eje, la pieza pivota sobre el pico, y se produce el efecto leva con los raíles. Si cogemos una pata de cabra en las manos, entenderemos el funcionamiento.
Tricam trabajando en fisura abierta hacia abajo
Tricam trabajando en fisura horizontal















Las patas de cabra tienen dos posiciones de trabajo, como empotrador pasivo o como leva; en la primera, la pieza se alinea con la cinta, como un fisurero de cable, y se empotra sin más. En la segunda, la cinta pasa entre los dos raíles, apoyando éstos en un lado de la fisura y el pico en el lado opuesto. El pico puede apoyarse en pequeños agujeros o rugosidades dentro de la fisura, para darle un poco más de estabilidad. Para terminar, como con otros tipos de protección, hay que darle un tirón al tricam en la dirección estimada de la caída, para asentarlo en la fisura, y ponerle una cinta larga para transmitir menos vibraciones al seguro y evitar moverlo.
Tricam en fisura vertical
Los tricams se pueden colocar en fisuras paralelas como los friends, en fisuras que se estrechan hacia abajo (en cuello de botella) como los fisureros, e incluso en fisuras que se abren ligeramente hacia abajo. Pero su ventaja principal es que trabajan mejor que los friends en fisuras horizontales: en caso de caída, es una cinta en vez de un cable lo que va a apoyar en el borde de la fisura. En esta situación, los raíles deben colocarse en la pared inferior de la fisura, para aumentar la estabilidad del emplazamiento. Se podría poner al revés, con el pico hacia abajo, para que la cinta quede más alejada del borde. Si la fisura tiene los bordes afilados, es mejor colocarlo así, pero hay que tener cuidado porque la pieza será más inestable. También son muy útiles en agujeros, donde no entra ningún otro seguro. En rocas blandas (tipo arenisca), el pico se clava literalmente en la roca, aumentando la estabilidad del emplazamiento; pero atención, habrá que poner la pieza lo más adentro posible en la fisura.
Tricam del 0'5, demasiado pequeño para esta fisura. Es bastante estable si lo cargamos hacia abajo, pero un tirón lateral lo sacará de su emplazamiento. Habrá que asentarlo bien con un tirón fuerte, y ponerle una cinta larga para evitar que los movimientos de la cuerda lo saquen de su sitio.
Misma fisura, tricam más grande trabajando como fisurero pasivo. Hay más superficie de contacto, así que es más estable, aunque un tirón hacia afuera aún podría arrancarlo. Mejor colocarlo más al fondo de la fisura.
Sólida reuión con un tricam del 4 (izq) y un friend del 2 (der)
Una pata de cabra es más ligera, más estable, más versátil y más barata que un friend de tamaño equivalente, pero es algo más complicada de colocar. Por eso, conviene practicar su colocación en bloques a nivel del suelo. También debido a esta relativa dificultad de colocación, podemos reservarlas para las reuniones, y dejar los friends (más rápidos y fáciles de colocar) para proteger los largos. Además, al ser más ligeras podemos ahorrar algo de peso con ellas si hacemos vías que requieran mucho material, o tenemos que repetir alguna talla de friend.
Las patas de cabra están disponibles en 11 tamaños, desde el 0'5 hasta el 8. Las tallas más pequeñas (del 0'5 al 2) están anodizadas y llevan cinta de dyneema (las mías llevan todas cinta de poliamida y no están anodizadas), y son más estables que las grandes. Y como dije más arriba, son mucho más baratas que los friends. Personalmente, creo que es más recomendable para los principiantes empezar con lo básico antes de probar los friends. Yo empecé con un juego de fisureros, 3 excéntricos, 2 friends (uno de ellos de vástago rígido) y una pata de cabra, y su funcionamiento me fascinó tanto, que tuve que completar el juego con 6 tallas más, antes incluso de tener un juego completo de friends.
Colocando una pata de cabra
Según mi propia experiencia, en caliza suelen trabajar mejor que los friends, en todo tipo de fisuras verticales, diagonales u horizontales, como empotrador o con efecto leva, así que uso un juego de tricams (0'5, 1, 1'5, 2'5, 4, 5 y 6) y completo la protección con un buen juego de fisureros y 3 ó 4 friends. En granito no he notado mucha diferencia, y como llevo 8 ó 10 friends, las prefiero para las reuniones, dejando los friends para los pasos duros. Aun así, llevo 3 ó 4 patas de cabra para complementar, y el mismo juego de fisureros. También depende del tipo de vía, para fisuras anchas siempre llevo los 3 tricams más grandes, y para fisuras finas o escalada artificial los dejo en casa, porque el tricam más pequeño tiene un perfil demasiado ancho para fisuras ciegas o poco profundas. Los he usado mucho, sobre todo en granito, y últimamente también en cuarcita y caliza. Independientemente del tipo de roca, es un dispositivo que me da mucha confianza, en algunas ocasiones más que un friend; su versatilidad y ligereza hacen que siempre las lleve en el arnés... Para alpinismo no suelo llevarlas, aunque el otro día descubrí que funcionan bastante mejor que un friend en roca mojada (o al menos eso me pareció...). Ya lo probaré este invierno...
Tricam del 0'5 en fisura poco profunda.
Quizá fuera mejor colocar un fisurero...
Como con otros seguros, es aconsejable aprender su uso en el suelo, y practicar mucho en bloques y en fisuras verticales en artificial: si nos vamos a colgar del seguro que estamos colocando, pondremos más cuidado para que aguante...


Para saber más:
-Material para roca y hielo. C. Soles. Ed. Desnivel
-Anclajes de escalada. J. Long. Ed. Desnivel

miércoles, 23 de noviembre de 2011

CORRER PARA ESCALAR

Después de un año sin hacer prácticamente nada, desde hace un mes estoy saliendo a correr de nuevo. Media hora, tres días por semana, sin otro objetivo de momento, que el de hacer 'saltar el óxido' de mis músculos y articulaciones. Tengo un amigo que solía decir "correr es de cobardes" (y "el agua para los peces", y se fumaba hasta a su padre enrollado); no es que yo sea muy valiente, pero no tengo que escapar de nadie, y me encuentro físicamente muy bien después de trotar media hora y estirar un poco...
Como ya dije en otros posts anteriores (Aquí y aquí), cuanto más se parezca nuestro entrenamiento a la actividad para la que entrenamos, más transferencia habrá. La verdad es que la carrera como entrenamiento para la escalada en roca no es un método muy adecuado, aunque hay beneficios aplicables a la escalada. Estos beneficios se centran en el aparato cardiovascular: disminuyen las pulsaciones en reposo y durante el ejercicio, aumenta el metabolismo del ácido láctico, es decir que el ácido lactico producido durante el esfuerzo se va desechando en mayor medida que sin trabajo aeróbico, y también aumenta el umbral anaeróbico, esto quiere decir que aguantaremos más tiempo (o el mismo a más intensidad) antes de empezar a trabajar anaeróbicamente (en breve publicaré un artículo sobre el umbral anaeróbico, porque es un concepto bastante importante del que creo tengo que hablar con más detalle). Aparte de estos beneficios, la carrera se puede usar como medio para descargar los músculos después de entrenamientos intensos, como descanso activo entre dos temporadas, o para no quedarnos estancados en caso de lesión en el tren superior (esas tendinitis en los dedos o los codos, de apretar a muerte...).
Como entrenamiento para esquí de montaña o alpinismo de dificultad moderada (corredores clásicos o crestas), y sobre todo para las aproximaciones con peso, los beneficios son mayores, aunque habrá que adaptar las condiciones del entrenamiento para aumentar su transferencia: duración más larga de los entrenamientos, incluir subidas en los entrenamientos o aumentar su inclinación si ya las hacemos, cargar una mochila con peso...
Entre las desventajas, la más importante es la falta de transferencia técnica entre la carrera y la escalada, ya que los músculos solicitados no son los mismos; además, hay un riesgo importante de lesión por desgaste articular (tendinitis, periostitis), y una solicitación muscular bastante elevada.
Algunos detalles a tener en cuenta en nuestros entrenamientos: evitar correr sobre superficies muy duras (roca, asfalto), evitar las bajadas muy pronunciadas corriendo, usar un buen calzado de calidad, con buena amortiguación y adaptadas a la forma de pisar de cada uno (pronadores, supinadores o neutros), y sobre todo hacer un buen calentamiento previo de tobillos, rodillas, caderas y todos los músculos que vamos a implicar, y una buena serie de estiramientos después de correr.

martes, 22 de noviembre de 2011

ENTRENAMIENTO DE LA VÍA AERÓBICA

Generalmente, con entrenamiento aeróbico nos referimos a un entrenamiento de intensidad moderada y larga duración, en el que se practican deportes cíclicos tipo carrera continua, bicicleta, natación o esquí de fondo.Sin embargo, este trabajo aeróbico tiene muy poca transferencia para la escalada en roca, pues los músculos implicados son otros, y la forma en que se solicitan es diferente en la escalada (Ver este enlace). Pero esto hay que matizarlo, ya que produce unas adaptaciones beneficiosas para la escalada y el alpinismo, que veremos más adelante.
La bici de montaña es un buen medio no específico para mejorar la resistencia aeróbica general, pero es mejor sentarse en el sillín y pedalear para mejorar algo...

Sin entrar en potencia aeróbica/resistencia aeróbica (Ver este otro enlace), podríamos diferenciar dos tipos: trabajo aeróbico general y específico.
Con el entrenamiento general mediante actividades no específicas de nuestro deporte como la carrera, remo, patinaje, natación... se moviliza una gran cantidad de masa muscular, y se obtienen una serie de beneficios a nivel del aparato cardiorrespiratorio, entre otros, el aumento de la capacidad pulmonar, del umbral anaeróbico y del metabolismo del ácido láctico producido durante el esfuerzo, y disminuye el tiempo de recuperación después del esfuerzo y el número de pulsaciones en reposo y durante el ejercicio. Otra ventaja es que usando otros métodos de entrenamiento ajenos a la montaña, se descargan los músculos específicos y se reduce el riesgo de lesión por sobreentrenamiento (tendinitis en los dedos o los codos).
El esquí de travesía es un excelente trabajo aeróbico para alpinistas
El principal inconveniente de este tipo de entrenamiento es la nula transferencia técnica para la escalada. Si lo enfocamos como entrenamiento para el alpinismo o el esquí de montaña, y usamos métodos como la carrera continua o el esquí de fondo, la transferencia técnica es mayor: de nuevo, cuanto más se parezcan los entrenamientos a nuestra actividad, más transferencia habrá. Por otra parte, si queremos obtener beneficios apreciables hay que mantener una intensidad moderada durante un mínimo de 20 minutos, tres sesiones por semana.
Caminar con peso por montaña es un trabajo muy transferente para el alpinismo
En el trabajo aeróbico específico, se trata de entrenar los músculos específicos de nuestra actividad (la escalada en este caso) de forma aeróbica, y a ser posible de la misma manera en que van a trabajar, es decir escalando; podemos hacer travesía o búlder a una intensidad moderada que permita escalar durante un periodo relativamente largo, entre 20 y 30 minutos. Con este entrenamiento, el volumen muscular que se solicita es bastante más pequeño, así que no hay efectos en el aparato cardiovascular. Los beneficios se concentran principalmente en los músculos de los antebrazos, aumenta su umbral anaeróbico, y el metabolismo del ácido láctico producido. Otra ventaja de este entrenamiento es que al ser un trabajo de intensidad media, es ideal para entrenar la técnica y el movimiento, que con un entrenamiento más intenso sería poco beneficioso.
Ascensiones invernales sencillas como entrenamiento
aeróbico para alpinismo
A pesar de todo esto, ambos tipos de entrenamiento aeróbico no son incompatibles. Se puede hacer un volumen alto de los ejercicios más generales al principio de la temporada, e ir bajando el volumen a medida que avanza la temporada. Si hacemos un ejercicio donde trabajen principalmente los brazos, como la natación o el remo, hay que tener en cuenta que si escalamos el mismo día, no podremos rendir al mismo nivel que si no hubiéramos nadado (o remado). La resistencia específica de los antebrazos se puede entrenar a lo largo de toda la temporada, aunque también es recomendable hacer más volumen al principio de la temporada e ir bajando hasta mantener un volumen mínimo de escalada continua.
Vías largas como entrenamiento aeróbico
específico de los antebrazos
Para ubicar estos objetivos de rendimiento en cada sesión, lo más efectivo es utilizar el trabajo de resistencia específica como calentamiento o al final de la sesión de escalada, como vuelta a la calma. La resistencia aeróbica general se debería trabajar al final de la sesión, después de escalar para que no condicione el rendimiento en el plafón o en la roca.

Para saber más:
-Entrenamiento para deportes de montaña. J. Casals, M. Hernández, J. Soulié. Ed. Desnivel
-Bases para el entrenamiento de la escalada. C. Albesa, P. Lloveras. Ed. Desnivel
-Guía completa de entrenamiento en escalada. D. Hague y D. Hunter. Ed. Tutor

martes, 25 de octubre de 2011

APERTURA DE LA VÍA 'SERGIO BREÑAS' EN LA PEÑA EL CASTIELLO (SAN ANDRÉS)

La cara este de la peña El Castiello desde el camino de aproximación
Hito de la Ruta del Oso
La peña El Castiello se encuentra en la Sierra de Guanga (o Buanga), justo al norte del barranco de Guanga (un sencillo y frecuentado barranco), en el valle del río Trubia. El acceso al risco se hace desde San Andrés (que para los que no lo sepan, pertenece al Concejo de Oviedo), caminando unos 30 ó 40 minutos por la Ruta del Oso (no confundir con la Senda del Oso, que también está por la zona), atravesando un bosque de castaño y roble.
Carolina antes de escalar, a pie de vía
Ayer, aprovechando un rato tonto a mediodía, decidimos acercarnos a la zona. Hace un mes 'descubrimos' el risco en una vuelta de reconocimiento, y vimos que había posibilidades de abrir algunas vías, sobre todo fisuras y diedros. Como estaba reciente lo de Sergio Breñas, pensamos volver a abrir una de esas fisuras para dedicársela y rendirle nuestro pequeño homenaje. La roca es cuarcita, nada adherente, pero de bastante mejor calidad de lo que esperábamos; pensábamos que iba a estar descompuesta en algún tramo y que nos quedaríamos con los cantos en la mano, pero no es así. La roca es franca y se protege muy bien.
Al salir de San Andrés, hay que seguir los hitos de la Ruta del Oso, unas pequeñas baldosas con un oso pintado. Estos hitos nos llevan hasta un collado donde se da acceso a los primeros rápeles del barranco de Guanga, pasando por delante de la cara sur de la peña antes de alcanzar el collado. Pasaremos junto a un gran bloque desde el que ya veremos la vía. Desde el camino, la fisura es evidente y hay un enorme castaño en la base.
Carol empezando la fisura
Breve descanso
Carolina empotrando las manos
Empezó subiendo Carolina, cacharreando por la fisura y subiendo con cautela porque ambos creíamos que la roca estaría rota. Hacia la mitad de la fisura, hay una rama del castaño que toca la pared, atravesando la vía. Hay que pasar por debajo de la rama para que no haya complicaciones con la cuerda. Al llegar al final de la fisura, dejé de verla, aunque seguí dando cuerda. Al rato, noto que Carol se para, y empiezan a caer cosas: ramas secas, tierra suelta y algún terrón mediano, alguna piedrecilla... Sigue subiendo, y después de un momento vuelvo a verla más a la izquierda. Vuelve a pararse, un rato largo esta vez, hasta que la oigo gritar que ha montado una reunión en un árbol, pero que quiere que la baje. La descuelgo y retiro la cuerda para subir de primero. Como dije antes, la roca es franca y sólida; a pesar de no ser adherente, hay muchos pequeños relieves tipo regleta que ayudan mucho a la hora de colocar los pies. Subí sin problema hasta el final de la fisura, hasta una zona arenosa (que habrá que limpiar la próxima vez). Aquí sale una fisura horizontal que acaba en una sabina. Al llegar a la sabina, puse un seguro, y después de un buen rato buscando el árbol del que bajó Carol, encontré un cordinillo de 7 mm con un mosquetón de seguro; se había descolgado de una sabina del tamaño de mi brazo... Su árbol aguantó ese descuelgue (Carol no llega a 50 kg), pero no creo que hubiera aguantado una caída mediana. Recoloqué el seguro para seguir subiendo, y me encaramé a una placa sin poder protegerla. Tras unos metros llegué a la cima de la pared, y un par de metros más allá encontré un árbol donde montar un tinglado. Recuperé la cuerda y bajé en rápel recogiendo el material.
La evidente entrada a la vía Sergio Breñas
Creemos que nadie ha subido antes por aquí, no vimos ningún indicio de paso, así que... La vía Sergio Breñas tiene un solo largo de unos 30 metros, y nosotros la graduamos como V, aunque yo pensaba que iba a resultar más difícil. Discurre por un evidente off-width diagonal a la derecha (aunque se escala por fuera) que se va estrechando. Cuando la fisura se acaba, llegamos a una zona arenosa que nos deja en otra fisura horizontal a la izquierda. Hacemos una pequeña travesía a la izquierda y seguimos hacia arriba por una sencilla placa que no se puede proteger hasta un diedrín que nos deja en la cima de la pared. Un par de metros por terreno horizontal y llegamos a la reunión, montada con un cordino de 9 mm y un maillón en un árbol. La bajada se hace rapelando de ese cordino hasta el suelo. Hay que llevar cuerda de 60 metros y casco, algunas cintas largas, un juego de fisureros y otro de friends, con algunos números grandes (4 y 5 de Wild Country o equivalentes, por lo menos). Nosotros usamos además, tres patas de cabra de los números 4, 5 y 6.